Un homenaje con poesía, baile y música a Meira Delmar

En el marco del Festival Iberoamericano de Teatro, se presenta en Bogotá la obra ‘Yo, Meira Delmar: a nadie doy mi soledad’, un homenaje a la poeta barranquillera, escrito, dirigido y protagonizado por Maribel Abello Banfi.  

Se trata de un monólogo, pero es un monólogo a dos voces, lleno de poesía, música, danza y mucha admiración. Y no podía ser de otra forma. Nació como un homenaje, muy merecido, a una de las figuras más importantes de la poesía colombiana en el siglo XX: la barranquillera Meira Delmar. Un homenaje que llega justo cuando este año se celebra el centenario de su natalicio.

Esa fue la razón que motivó a la reconocida actriz colombiana Maribel Abello Banfi y a la directora ejecutiva de la Fundación La Cueva, Carolina Ethel, a trabajar en Yo, Meira Delmar: a nadie doy mi soledad, la obra de teatro que por estos días se exhibe en el Teatro Arlequín, ubicado en Casa Ensamble (carrera 25 #41-39), en el marco del Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá (FITB).

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Maribel, quien acaba de llegar de Estados Unidos para radicarse nuevamente en Colombia, ya se había adentrado en la vida de la poeta barranquillera para escribir un capítulo de su libro Hasta ahora te creo (2020), en el que reunió historias de varias mujeres que a lo largo del siglo pasado enfrentaron el machismo y el patriarcado en el Caribe colombiano.

De ahí partió la adaptación. La propia Maribel escribió el libreto junto con Yuldor Gutierrez y Mauricio Martínez, y ahora dirige el montaje. No es muy complejo, pero sí requiere de tener en cuenta muchos detalles: se trata de un monologo pensado a dos voces, en el que intercalan en el escenario la Meira Delmar adulta, interpretada por ella misma, y la Meira Delmar joven, por la actriz barranquillera Isabella Gómez Girón, y en el que hay música, baile y canto.

Yo, Meira Delmar
Maribel Abello Banfi e Isabella Gómez Girón protagonizan ‘Yo, Meira Delmar: a nadie doy mi soledad’.

El resultado es bastante emotivo. Maribel, en la piel de Meira Delmar adulta, va narrando su historia y hace un repaso por los momentos que marcaron su vida y la convirtieron en una de las poetas más importantes del siglo XX en Colombia. Mientras que Isabella, interpretando a la poeta en su juventud, recrea algunas de las escenas e interactúa con su versión más ‘vieja’ en lo que termina convirtiéndose en un diálogo entre ‘presente’ y pasado.

Así, la obra cuenta cómo Olga Isabel Chams Eljach –nombre de pila de la poeta, hija de inmigrantes libaneses– comienza a escribir poemas siendo solo una niña a escondidas de su familia y cómo, a los 15 años, le publican por primera vez sus textos en la revista cubana Vanidades, bajo el seudónimo de Meira Delmar (Meira para modificar Omaira y Delmar por su gran amor al mar), tratando de que su papá no descubra la verdad. También repasa los hechos que terminaron con la publicación de su primer libro, Alba de olvido (1942), uno de los más importantes para la poesía colombiana, y sus luchas por el voto femenino o por destacar en una sociedad abiertamente machista.

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La obra es también (tal vez sin quererlo) una especie de homenaje a la Barranquilla de la primera mitad del siglo XX, esa ciudad cosmopolita que respiraba cultura y a donde llegaba a través del puerto y antes que en ningún otro lugar de Colombia la música, la literatura y las artes que estaban de moda al otro lado del mundo.

Un entorno lleno de revistas que llegaban de otros países, de jazz, boleros y cumbias, de bailes en el Hotel Prado y el muelle de Puerto Colombia. De reuniones en el bar La Cueva del llamado Grupo de Barranquilla (Gabriel García Márquez, Ramón Vinyes, José Félix Fuenmayor, Alfonso Fuenmayor, Alejandro Obregón, Álvaro Cepeda Samudio, Germán Vargas, etcétera) al que Meira fue muy cercana, aunque del que nunca terminó haciendo parte oficialmente. Un canto de amor a una ciudad del pasado.

Meira Delmar
Meira Delmar

Maribel e Isabella meten al espectador a ese mundo con bailes, trajes, sonido ambiente y canto. La voz de la primera, sobre todo, brilla al interpretar boleros como Quizás, quizás, quizás o Te olvidé, el himno del Carnaval de Barranquilla.

Pero más allá de esos temas muy locales, la obra termina siendo una historia universal. “Habla de temas como la inmigración, el feminismo y la poesía“, explica Maribel Abello. De cómo una mujer logró romper esquemas y llegar a un sitio en la cultura colombiana al que pocas mujeres habían llegado hasta ese momento. Sin perder nunca la humildad.

Fue una mujer que, a pesar de que en su momento tuvo mucho éxito, siempre fue humilde y recibía a sus amigas, a sus sobrinos, a sus conocidos, con un espíritu muy lindo, muy íntimo”, resalta. Y es a esa mujer íntima (no tanto a la figura pública) a la que terminan mostrando en el escenario: a una barranquillera talentosa, creativa y echada para adelante que encontró en la poesía la manera de expresarse y de explicar su mundo.

A alguien que siempre fue igual, una persona humilde y sencilla que, a pesar de eso, nunca dejó que le dictaran lo que tenía que hacer.

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2 Comentarios

  1. Que buena descripción de esta bonita obra homenaje a la poeta Meira del Mar llena de música de poesía y con buenas actrices
    Chévere verla

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